Supere el mayor miedo que había para mi

Os voy a contar mi experiencia en el Campamento Compartiendo Motivos, un antes de llegar al campamento y un después.

Este campamento lo descubrió mi madre por Esther, quien la comentó de apuntarme. Mi madre me dió la idea de ir a este campamento porque era de niños con amputación de algún miembro.

La idea era superar la amputación de mi pierna, no ponerme límites en la vida e intentar salir a la calle con pantalones cortos. Esto último, para mí era el objetivo más difícil, porque nunca me puse unos pantalones cortos después de la amputación.

Este campamento comenzó el 25-8-18, y durante este tiempo toda mi experiencia ha sido increíble, tanto con los monitores como con los amigos.

Todos los días hacíamos actividades, retos que nos daba miedo superarlos (tirolina, escaladas…) y el trabajo de los monitores es tan increíble que a mí me ha llenado, y de hecho, para el campamento del año que viene querría ser premonitor/monitor.

Esta experiencia es una de las mejores de toda mi vida y gracias a eso ya no tengo miedo a nada.

Uno de mis miedos principales era salir a la calle en pantalones cortos y os voy a contar cómo lo he superado:

Todo comenzó una tarde con mi grupo de amigos (Unai, Roi e Izei). Yo perdí en un reto y como ellos sabían que tenía ese miedo (salir en pantalones cortos) para superarlo, estuvimos hablándolo durante toda la tarde y al final me convencieron, y al día siguiente fuimos al parque warner como me dijeron, y al principio lo pasé mal, porque tenía miedo de que la gente me dijera algo, pero luego me fui acostumbrando a las miradas de las personas, y tampoco le dí importancia a lo que la gente pensara, y resultó que durante todo ese día lo pasamos genial, y sobretodo yo, que al final después de años supere el mayor miedo que había para mi.

Desde ese día, siempre voy con pantalones cortos, porque no hay mayor miedo que el poder superarlo con los amigos y con la familia.

Y aprovechando este testimono, quería dar mis agradecimientos:

Principalmente a mi madre, por apoyarme, por ayudar a superarlo y por apuntarme a este campamento; continúo con mi grupo de amigos que son las mejores personas que he conocido, y que si no fuera por ellos, ahora mismo no sería la persona que soy, una persona sin miedos. Siguiendo por esther, que ha sido como mi madre en el campamento, que se preocupaba por todos, siempre estaba pendiente de lo que nos pasaba y sobre todo siempre nos recibía con una sonrisa en el rostro. Y por último a mi monitor, que es uno de los mejores monitores que había en el campamento.

No encuentro nada negativo en el campamento, todo el equipo son los mejores, y no sé como cosas tan pequeñas te pueden marcar tanto y convertirse en algo inolvidable.

El año que viene más y mejor. Un fuerte abrazo!

Andres

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *