Todavía me sigo emocionando

Hola soy la madre de Carla, una de las adolescentes mayores. Me ha encantado leer los comentarios anteriores porque me hacen recordar lo que yo viví hace ya 10 años. Carla era muy pequeña (tenía 4 años) cuando acudió a su primer campamento para niños con prótesis y tenía las mismas dudas, dificultades y vivencias que contáis. El primer año me costó aguantar la semana, pero superé la prueba y aunque lloramos mucho (que os lo cuente Esther), nos fuimos reforzadas para todo el año, porque lo que allí vimos vivir a nuestros hijos y lo que nosotras mismas allí vivimos era… superior.

Carla ha seguido participando en este tipo de campamentos, acompañada por mí hasta hace 6 años y sola éstos últimos, cada año cuando yo estaba en el campamento ví y tuve vivencias que me reforzaban y me hacían emocionarme muchísimo, pero es que en los últimos años, que solamente aparezco el último día a recogerla, me sigo emocionando, unas veces por lo que veo en ese ratito en el que estamos todos por allí y otras por algún comentario que me hacen sobre Carla y es que estoy segura de que nuestros hijos aprenden a dar de ellos lo mejor cuando comparten la semana y además, los pequeños aprovechan para aprender de ellos. Este año nada más llegar, una mamá de las que se han quedado la semana allí me dió la enhorabuena por la hija que tengo y ahora mismo escribiendo esto me emociono (y desde aquí la doy las gracias por decírmelo) y estoy segura de que Carla aunque este año no iba con muchas ganas porque fallaba alguna de sus amigas, ha dado para todos los niños lo mejor de ella. No sigo porque cada vez me EMOCIONO MÁS.

Gracias a todos por hacer posible que este campamento siga vivo.

Miles de besos para todos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *